Archive for Enero, 2011

Pasear al bebe

Escrito por admin en La salud en el niño

¿Pasear desde el primer día?
El bebé que ha podido abandonar la maternidad puede pasear al aire libre a menos que las temperaturas sean extremas, Nueva o haga viento. Siempre que vaya adecuadamente vestido -y llevemos un abrigo de repuesto por si el tiempo cambia de repente-, podemos salir a la plaza con él (o induso de visita). La duración del paseo puede ser de una media hora o una hora; pero, eso sí, debemos evitar que le dé el sol directo (la piel de los recién nacidos es muy sensible y se quema enseguida). Durante el primer mes también están desaconsejados los lugares cerrados muy concurridos, que propidan los contagios de infecciones.

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Ir al pediatra

Escrito por admin en La salud en el niño

“¡No quiero ir al médico…!”
Basta pregunta no tiene una única respuesta, ya que las razones pueden ser muchas y diferentes. Pero podríamos ensayar alguna a fin de tratar de entender lo que les sucede. En primer lugar, el motivo sería el crecimiento y la pérdida de ingenuidad por parte del niño. Otra causa podría ser que, en alguna consulta, por la dolencia, el médico se viera obligado a realizar alguna maniobra que saliera de la rutina habitual y que esto asustase al chico, que la ha guardado en su memoria y que teme que se repita en el siguiente encuentro. También puede relacionarse con una indicación innecesaria, un par de inyectables, por ejemplo, prescripción a la que el niño le tiene miedo.

Sin obstáculos
La causa más compleja puede tener que ver con algo que esté interfiriendo en la relación entre los adultos padres y el médico, y que el niño no haga sino “actuar” esas desinteligencias. Un chico siempre es una caja de resonancia que, cuando suena, lo hacer por algo. Será tarea de los adultos buscar los motivo: para recuperar la relación del pequeño paciente y su médico, de manera que su cura no encuentre ningún obstáculo.

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Lo atractivo para los chicos

Lo prohibido ejerce aún mayor atractivo
A menudo los incitamos a divertirse con juguetes que emiten luces, música y sonidos y, al mismo tiempo, no les permitimos manipular otros artilugios más interesantes. Para ellos no existe diferencia alguna Debemos decirles no cuantas veces sea preciso, pero sin perder la calma. Si persisten en su actitud, una retirada a tiempo será el método más convincente. Y algo que nunca falla: jugar con ellos (a la escondida, a hacer torres, a tocar el tambor con tapas de cacerolas y cucharas de madera…).
A esta edad, no se aventura así como así a probar algo desconocido. Ante una situación nueva, nuestro pequeño echará una miradita a papá o mamá para confirmar si lo que intenta hacer está bien. Por eso es fundamental que sepa que siempre puede contar con nuestro cariño y protección. Si se cae, no nos precipitemos. Esperemos a ver cómo reacciona; si se levanta solo, quiere decir que no nos necesita. En cambio, cuando llore o nos llame, acudamos de inmediato.
Tan importante como protegerlo es transmitirle que su alrededor es un medio seguro donde puede investigar a su antojo. No le infundamos temores innecesarios. Y cuando se sienta frustrado porque ha errado el intento, brindémosle una ración extra de cariño. Para seguir explorando, necesita muchos mimos.

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Ninos investigadores

Investigadores natos
Ese conocimiento sólo se logra desenrollando el papel higiénico por todo el pasillo, observando qué cantidad tan enorme de dentífrico sale de un tubo tan pequeño o trazando caminitos de yogur en la alfombra.
Los niños necesitan tocar, manosear y probar las cosas; ver qué sucede con ellas. Así comienzan a descubrir las reglas que rigen su entorno para, más tarde, llegar a comprenderlas. Si el vaso de jugo se derrama, el líquido no puede atraparse; si se cae un jarrón, estalla en pedacitos. Llegar a estas “científicas” conclusiones, tan obvias para nosotros como complejas para ellos, sólo es posible ensayando una y otra vez.
Y de nada sirve desesperarse. Hay que guardar a buen recaudo cualquier objeto peligroso (productos tóxicos, bolsas de plástico, medicamentos, elementos cortantes…) y acondicionar la casa para sus inevitables correrías.
Los botones -la lavadora, el video, el horno, la radie-son su punto flaco. Cuando menos lo esperemos, girarán el disco del lavarropas y estaremos lavando la ropa de color a 90°, apagarán el horno precisamente el día en que esperamos invitados o la estupenda película que pensábamos grabar se habrá transformado en un partido de fútbol.

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Bebes y niños exploradores

Escrito por admin en El bebe

Cuando el bebé aprende a desplazarse sin ayuda -alrededor del año o año y medio-, el mundo se rinde ante sus pies. Puede realizar actividades apasionantes que hasta entonces le estaban vedadas: abrir cajones, destapar tarros, romper ceniceros, destripar ositos… ¿Por qué es tan importante potenciar su afán explorador? ¿Cómo lograr que su necesidad de independencia se desarrolle con éxito?
Son las 8,30 de la mañana. Como Sabrina (18 meses) duerme plácidamente en la cuna, su madre se dispone a entrar en la ducha. Al instante, oye una vocecita mandona que le dice “Mamá, mema”. Su mamá le da la mamadera y enciende la tele para que vea los dibujos animados. Cuando sale de la ducha -diez minutos escasos-, la leche se la ha bebido la alfombra y el sonido televisivo casi destroza los tímpanos. Sabrina ni se inmuta: se está poniendo linda. Polvo, rimmel y lápiz labial han sido utilizados cual frenética maquilladora; y monedas, tarjetas y carnés yacen desperdigados por debajo del sofá, entre las plantas y -esto lo descubrírá más tarde- hasta dentro del video.
Hechos como éstos constituyen, en realidad, experiencias vitales para conocer el mundo, aseguran los especialistas.

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Bañar al bebe

Escrito por admin en El bebe

En un rincón cálido y a salvo de corrientes
Si las crisis de llanto son repetitivas y el bebé se calma con el baño, éste puede repetirse (hasta dos o tres al día), siempre que el agua se mantenga a una temperatura adecuada -en torno a 37 grados- y la habitación se encuentre caldeada. Aunque el niño esté disfrutando, no hay que dejarlo en remojo más de 20 minutos, ya que podría enfriarse y su piel se resecaría en exceso.
Las bañeritas sirven durante los tres o cuatro primeros meses. Después, la mayoría de los bebés no caben en un recipiente tan angosto. Claro que, para entonces, los cólicos del lactante ya no constituyen un problema.

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Bañera para bebes

Escrito por admin en El bebe

Un lugar confortable y muy acogedor
Con todo, no sería ésta su principal ventaja. Lo más destacable de esta innovadora bañera es que en su interior los bebés se encuentran en una situación muy familiar: dentro de un receptáculo estrecho y acotado, rodeados de líquido, y en una postura a la que están acostumbrados, con las piernecitas encogidas sobre el abdomen. Como consecuencia de eso, los recién nacidos se sienten como en casa: cómodos, a salvo y contentos. Y, según las madres que lo han probado, el baño los relaja y tranquiliza una barbaridad.
Al parecer, los que más pueden beneficiarse de las bondades de este recipiente son los niños que sufren crisis de llanto intensas y frecuentes. Las familias que emplean una bañerita de este tipo para el aseo diario de su pequeño han descubierto con sorpresa que los episodios de llanto se vuelven cada vez menos frecuentes y que su duración se reduce. Seguramente por eso, los que comercializan este producto lo han bautizado con el nombre de tummy tub, que traducido del inglés significa algo así como “bañeras para el estómago”.
Las fotos de esta nota se tomaron en una “casa de partos” de Soest, una población al noroeste de Alemania. Estos centros son como pequeñas maternidades atendidas exclusivamente por parteras, que hacen un seguimiento de la madre y su hijo durante todo el proceso de embarazo, parto y posparto, procurando un ambiente más íntimo y familiar que el que ofrecen clínicas y hospitales. En el centro de Soest y en otros similares, las tummy tubs forman parte del equipo utilizado en las clases prácticas sobre cuidados del recién nacido que se imparten durante el puerperio.
Aunque en la Argentina no hay constancia de ninguna experiencia parecida, la idea de una bañera pequeña adaptada a la medida del lactante parece sugestiva. Por un lado, por seguridad ante un accidente; por otra, para mayor adaptabilidad del bebé. En estas edades tienen tendencia al vértigo y los temblores si se los deja en espacios amplios, como por ejemplo cunas grandes, y se sienten más seguros en cunitas pequeñas o moisés. Lo mismo puede suceder con la bañera.
En cuanto al posible efecto sedante de las minibañeras, los pediatras señalan que es lógico que el recién nacido y el bebé pequeño, todavía acostumbrado al medio acuoso y estrecho del útero, se sientan mejor y se tranquilicen.
El baño puede ejercer una acción beneficiosa en los niños de llanto fuerte y frecuente. En los casos de cólicos del lactante, se han probado diversos métodos; uno de ellos, tomarlo en brazos y consolarlo. Este del baño podría ser un sistema similar, teniendo en cuenta que el baño común tranquiliza a los chicos de cualquier edad y que, cuando se da a última hora de la tarde, los ayuda a dormir.

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La separacion

Escrito por admin en Divorcio

Si bien tu separación fue “civilizada”, reconoces que hubo un antes y un durante que influyeron en el resultado. Cuando se desencadenó el conflicto, el orden y armonía que existían en tu hogar fueron reemplazados por agravios, peleas, reproches, creando un clima familiar adverso. Quizás, alguna observación inoportuna provocó que la balanza con que tus hijas pesaron la separación de sus padres se inclinara a tu favor. Si bien ellas están en edad de emitir juicios, pueden tener una visión distorsionada de los hechos y por eso “suponen” haber perdido el amor a su papá, a quien antes amaban y, como consecuencia, se niegan a verlo. Los motivos que invocan no son reales y con su actitud están provocando un conflicto que puede malograr un buen acuerdo y transformarlo en litigio. Este es un final que no deseas ni puedes permitir. El derecho del padre de visitar a sus hijos menores después de la separación es irrenunciable. Dada la actitud de las nenas, es necesario que apliques toda tu sabiduría para explicarles que en toda separación no hay un solo culpable y que también su mamá tuvo que ver en ella y que tampoco influye en el amor que, como padres, siempre tendrán por ellas. Prueba sugerirles que se acerquen a su papá por el bien de todos, para darle la oportunidad de poder demostrarles lo mucho que las quiere. Finalmente, pídeles que lo hagan por mamá, y si no lo logras, conversa con tu ex con el fin de buscar juntos apoyo psicológico para la familia. No es saludable para las chicas coaccionarlas para forzar un encuentro no deseado. Tus hijas son bastante grandecitas y, con ayuda profesional adecuada, no tardarán en darse cuenta de la situación y así podrán desbloquear el muro que construyeron para excluir a su papá. Un poco de tiempo y comprensión de parte de todos les permitirá llegar a un buen desenlace.
Con respecto a la garantía que te exige tu ex, aunque la aceptes, es imposible avalar una obligación de hacer cuando debe ser cumplida personalmente por un tercero. Por otra parte, no olvides que las cuestiones conexas al divorcio, como la tenencia de las niñas, la cuota alimentaria, etc., están siempre abiertas a modificaciones. En conclusión, no pierdas la oportunidad de concretar el acuerdo si puedes hacerlo.su

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El divorcio

Escrito por admin en Divorcio

Qué dice la ley
La regla de oro para el bienestar de los hijos menores es respetar el acuerdo de divorcio o el mandato del juez.
En caso de separación de hecho, separación personal, divorcio vincular o nulidad del matrimonio, el ejercicio de la patria potestad corresponde al padre o madre que ejerce legalmente la tenencia, sin perjuicio del otro de tener adecuada comunicación con el hijo y de supervisar su educación.
Los hijos deben respeto y obediencia a sus padres. En caso de separación o divorcio, si no desean encontrarse con el progenitor no conviviente, quien ejerce la tenencia -que no debe interferir- puede ser intimado por el juez a organizar los encuentros bajo apercibimiento de ser privado de la guarda.
Cuando las partes coinciden y firman un acuerdo, es conveniente que la redacción de éste sea precisa, con indicación de los días y hora de los encuentros, del destino alternado o no de los fines de semana, feriados y de los períodos de vacaciones que los hijos menores compartirán con cada uno de sus progenitores. Se evitarán así posibles discusiones futuras en la medida que se respete lo pactado.
Lo mejor para los niños es un régimen de visitas abierto, pero son pocos los matrimonios separados que lo practican civilizadamente.
Si no hay acuerdo entre los ex cónyuges, el juez resuelve en detalle, entre otras cuestiones conexas a la separación, el régimen de visitas para el progenitor no conviviente.

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Tareas del hogar que los niños pueden hacer

Sacar la bolsa de basura.
Guardar sus juguetes: por supuesto, les facilitaremos la tarea si les proporcionamos un buen sistema de cajas y cestos.
Hacer la cama los fines de semana.
Juntar los diarios de la semana: será más divertido si organizamos una expedición a la búsqueda y captura de revistas y diarios viejos por toda la casa
Ayudar a meter los alimentos en la heladera: sacar los productos
de las bolsas, guardar los congelados, retirar el plástico a los paquetes…
Ordenar, una vez al mes, su ropa y su calzado en el placard. ¿Una ayudita?: los zapatos, por colores; las prendas que más utilizan, abajo; las del fin de semana, arriba; el equipo de gimnasia o de la actividad extraescolar (baile, fútbol…) a mano, en un cajón especial.
Regar las plantas (una vez a la semana): les gustará especialmente si tienen alguna a su cargo, a la que pueden poner nombre y medir cuánto crece (o contar las hojas nuevas).

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