
Ya nunca quiere dormir la siesta
Cuando un niño de esta edad se resiste con tanto ahínco a dormir la siesta, hay que pensar que a lo mejor ya no necesita descansar durante el día, y no debemos empeñarnos más en lo contrario. De hecho, a muchos les bastan diez u once horas de sueño nocturno para sentirse bien. No obstante, si a media tarde tu hija comienza a dar muestras de cansancio y se pone pesada y llorosa, es señal inequívoca de que todavía necesita dormir un rato por la tarde.

¿Cuál es la mejor postura para acostarlo?
El riesgo de muerte súbita es mayor en los bebés que duermen boca abajo; por esta razón, la mayoría de los pediatras aconsejan acostar al recién nacido boca arriba. Para que su cabeza no se deforme (los huesos son aún muy blandos), conviene dar vuelta la cuna de vez en cuando, de forma que el pequeño tenga que volver su cabeza en otra dirección cuando te acerques a tomarlo o a calmarlo. Además de boca arriba, puedes ponerlo de un lado o de otro para dormir y, si gira hasta quedar de espaldas, coloca una toalla enrollada o una almohadita detrás de él. Cuando permanezca despierto, colócalo boca abajo (esto fortalece los músculos de la espalda).

¿Son más grandes los bebés criados con mamadera?
En primer lugar, quiero recordarte que el peso de la nena es normal para su edad y que más importante que su tamaño es que crece sin problemas. El primo de tu hija tiene un peso excesivo; 11.300 kg a los nueve meses es demasiado, incluso para un niño (los varones suelen ser más grandes que las nenas). A partir de ahora es bien probable (y deseable) que engorde menos. ¡No sería extraño que termine haciendo dieta!
Como sabes, la leche materna proporciona anticuerpos contra los microbios. Los niños alimentados con pecho padecen menos resfríos y diarreas, y están más protegidos contra la alergia que los que toman mamadera. Pero eso no significa que los primeros siempre estén sanos como tu hija, ni que los segundos se enfermen a menudo (por fortuna, la mayoría también están muy sanos); eso sí, suelen presentar obesidad con mayor frecuencia que los bebés alimentados con pecho. Las diferencias entre los chicos guardan más relación con la genética y los hábitos familiares que con el tipo de alimentación. Tu hija probablemente pesaría lo mismo aunque le hubieras dado mamadera de polenta.

Buenos meses para el lactante
Los bebés están de parabienes en primavera. En estos meses, hay menos riesgo de que contraigan una infección y, además, pueden estar más tiempo fuera de casa. Los paseos bajo el sol suave son altamente beneficiosos. Con la acción de los rayos solares, la epidermis fabrica vitamina D, un nutriente esencial para absorber el calcio de la leche, formar los huesos y crecer. Recordemos que en los primeros seis meses de vida el crecimiento es vertiginoso y el niño necesita un aporte de calcio y vitamina D muy elevado. No es conveniente abrigarlo en exceso, pero sí salir provistos de un gorrito por si acaso. Esta prenda es necesaria tanto si las temperaturas están muy frescas como si el sol es fuerte (se debe procurar que nb dé directamente en sus ojos). Los pequeños desarrollan sus sentidos al aire libre, reciben estímulos y aprenden nuevas cosas.

¿CÓMO LOGRAR QUE SU COLITA ESTÉ TAN SUAVE Y SANA COMO EL RESTO DE SU PIEL?
Como mamá sabes qué importante es que tu bebé tenga una piel sana en todo su cuerpo.
En cada caricia, quisieras que su colita esté tan suave como el resto de su piel. Pero a veces lo notas algo molesto y al cambiarlo ves que está un poco paspadita o con signos de irritación.
Entonces te preguntas qué hiciste mal y cómo podrías solucionarlo.
Vos no tenes la culpa. La gran mayoría de los bebés sufre, de vez en cuando, problemas de irritación leve. Una de las principales causas de esto es que agentes agresores como la orina entran en contacto con su piel.
El Instituto Pampers, en Estados Unidos, descubrió una nueva tecnología para darle a tu bebé una mayor protección: el exclusivo Dermacrem. Una delicada película con aloe que se transfiere a su piel, distribuyéndose homogéneamente mientras camina, juega o duerme.
El Dermacrem forma una delgada capa, impidiendo que el pis entre en contacto con su piel e incrementando, con los días, la suavidad y salud de su colita.

El test de Apgar valora cinco aspectos: la respiración, los latidos cardíacos, el tono muscular, el color de la piel y la respuesta a los estímulos. Cada uno de ellos se puntúa con un 0, un 1 o un 2, por lo que el índice máximo que puede obtener un niño es 10. En el primer minuto, sin embargo, la mayoría de los bebés no sobrepasan el 8 ó 9, aunque el 7 es absolutamente normal ¿Por qué no llegan al 10? Sencillamente porque no se adaptan a la vida extrauterina de repente, sino poco a poco. Una coloración algo azulada de las manos o los pies, una flexión parcial de las extremidades o un llanto poco vigoroso, sin dejar de ser normales, van a valorarse con un punto en vez de con dos, y eso puede suceder con cada uno de los cinco parámetros. No tiene ninguna repercusión. Sólo los bebés que obtienen menos de seis puntos necesitan una reanimación y una vigilancia especial. Lo verdaderamente importante es que el Apgar de tu hijo era de 10 a los cinco minutos de vida. Esto indica que en el poco tiempo que transcurrió del primer examen al segundo se adaptó muy bien a su nueva situación. Como puedes comprobar, tu bebé está completamente sano.

La información vital para los padres
“Es un varón y está muy bien.” El sexo, el peso, la altura y el resultado del test de Apgar son los primeros datos que los padres reciben sobre su hijo. Pero, una vez que están instalados en su habitación, comienzan a surgir nuevas preguntas. ¿Quién les proporciona esa información?
Primer examen del niño sano. Lo más habitual es que durante la primera visita el pediatra les hable sobre el estado del chico, las pruebas metabólicas que le realizarán y para qué sirven la profilaxis de los ojos y la vitamina K que le han ofrecido. En este momento, los papas tendrán ocasión de plantear todas sus dudas respecto de la alimentación y resolver las dificultades que hayan podido surgir en la lactancia. Cuando el pequeño presenta una mancha en la piel, un angioma o cualquier otra peculiaridad (algo que es muy común), ésta es la mejor ocasión de hablar de eso. También hablarán de los gases y de los cuidados del cordón umbilical.
Si el bebé está enfermo. La noticia de que el estado del bebé es delicado provoca un shock en los padres. En esas circunstancias es más difícil asimilar muchos datos, por lo que al principio los médicos suelen dar una información escueta. Es fundamental que tengan contacto con su hijo todo el tiempo posible y que reciban apoyo. Poco a poco, a medida que lo demanden, los profesionales les proporcionarán nuevos datos.

¿Por qué le lloran los ojos?
Algunos recién nacidos tienen los ojos casi siempre humedecidos o llenos de légañas. Se debe a una obstrucción de los conductos por los que circulan las lágrimas (que drenan en la nariz) y se puede corregir con unas sencillas maniobras.
• Si damos un masaje con los dedos, en sentido descendente, sobre el saco nasolagrimal (entre los ojitos y la nariz), favoreceremos la salida de las lágrimas.
• Además, conviene limpiar los párpados del niño con agua caliente, suero fisiológico o, si el pediatra lo aconseja, usar un colirio.
• Cuando estas medidas resultan insuficientes, el oftalmólogo dilata y hace un sondaje en las vías lacrimales después del sexto mes.

Cuando el bebé aprende a desplazarse sin ayuda -alrededor del año o año y medio-, el mundo se rinde ante sus pies. Puede realizar actividades apasionantes que hasta entonces le estaban vedadas: abrir cajones, destapar tarros, romper ceniceros, destripar ositos… ¿Por qué es tan importante potenciar su afán explorador? ¿Cómo lograr que su necesidad de independencia se desarrolle con éxito?
Son las 8,30 de la mañana. Como Sabrina (18 meses) duerme plácidamente en la cuna, su madre se dispone a entrar en la ducha. Al instante, oye una vocecita mandona que le dice “Mamá, mema”. Su mamá le da la mamadera y enciende la tele para que vea los dibujos animados. Cuando sale de la ducha -diez minutos escasos-, la leche se la ha bebido la alfombra y el sonido televisivo casi destroza los tímpanos. Sabrina ni se inmuta: se está poniendo linda. Polvo, rimmel y lápiz labial han sido utilizados cual frenética maquilladora; y monedas, tarjetas y carnés yacen desperdigados por debajo del sofá, entre las plantas y -esto lo descubrírá más tarde- hasta dentro del video.
Hechos como éstos constituyen, en realidad, experiencias vitales para conocer el mundo, aseguran los especialistas.

En un rincón cálido y a salvo de corrientes
Si las crisis de llanto son repetitivas y el bebé se calma con el baño, éste puede repetirse (hasta dos o tres al día), siempre que el agua se mantenga a una temperatura adecuada -en torno a 37 grados- y la habitación se encuentre caldeada. Aunque el niño esté disfrutando, no hay que dejarlo en remojo más de 20 minutos, ya que podría enfriarse y su piel se resecaría en exceso.
Las bañeritas sirven durante los tres o cuatro primeros meses. Después, la mayoría de los bebés no caben en un recipiente tan angosto. Claro que, para entonces, los cólicos del lactante ya no constituyen un problema.