Archivos para 'El bebe' Categoría

Comunicacion con los hijos

Escrito por en El bebe

Es más importante de lo que pensamos:
Los estilos de comunicación que acabamos de describir, junto con el hecho de que las preguntas sean atendidas o bien, por el contrario, ignoradas, ridiculizadas o incluso castigadas (“¡Basta. No seas pesado!”), pueden ser el comienzo de la timidez y los problemas de comunicación, ya que el estilo de diálogo de la familia imprime su patrón en la personalidad futura.
También hay consecuencias sobre el éxito y la adaptación escolar. En la escuela son fundamentales la curiosidad y el lenguaje. Si un chico tambalea en alguno de ellos, tendrá dificultades. El pequeño que en su casa haya vivido que preguntar es normal y bueno, que preguntando se aprende, lleva mucho ganado para triunfar en el colegio. También contará con ventaja aquél a quien sus padres hayan proporcionado una comunicación fluida, atenta y sensible, porque habrá asimilado un lenguaje que sirve para indagar, comprender y razonar.
Puede haber otra causa por la que un niño no pregunte: la falta de tiempo. Un estudio nos dice que en España sólo uno de cada cuatro padres varones, y cerca de la mitad de las madres, considera que les dedica a sus hijos suficiente tiempo y atención.
El tiempo, en esta época, es un bien escaso. La infancia coincide con un momento en que los padres están luchando intensamente por situarse en su vida profesional. Eso sin contar a algunos (especialmente varones) que, sencillamente, quizá no dan valor a compartir el tiempo con sus hijos. En el tiempo libre, además, cunde el cansancio, y las demandas de comunicación de los chicos con frecuencia no son bien recibidas.
Y esto es grave, porque los niños necesitan la comunicación con sus padres, por un lado como prueba de que los quieren; y por otro, porque lo que se aprende en las relaciones con los padres se traslada a las futuras relaciones del hijo con sus amigos, con su pareja, con sus propios hijos. La televisión, niñera a veces, ni conversa ni responde preguntas.
La interacción con los padres es la vitamina más potente para un buen desarrollo intelectual y emocional. Hay que buscar tiempo y, si éste escasea, siempre se puede intentar compensar la cantidad con la calidad. Saludemos y aceptemos de buen grado, como una etapa normal y sana del desarrollo de nuestros hijos, la llegada de la edad de las preguntas.

Sin Comentarios

Paseo de bebes

Escrito por en El bebe

¿Lo llevamos con nosotros?
Hay muchos lugares a los que sí puede acompañarnos, aunque a veces eso implique agregar algunas incomodidades extra.
■ Supermercados y shoppings: hay que abreviar todo lo posible las compras (los bebés se cansan pronto). Llevaremos mamadera o papilla envasada y un panal, por si acaso. Si nos acompañan papá o los abuelos, estaremos mucho más relajadas.
■ Papeleos y tramites sencillos: siempre que sean breves. En su cochecito o en su silla permanecerá tranquilo y nosotros podremos resolver la situación. Si tomamos el subte o el colectivo, nos vendrá muy bien recurrir a la mochila.
■ Ira la farmacia, hacer compras pequeñas: Sólo será adecuado cuando carguemos poco peso.
■ Visitar a unos amigos: Llevar al bebé suele ser compatible, sobre todo si en la casa también hay niños pequeños.
■ Salir de viaje: salvo que se trate de negocios, el bebé puede acompañarnos. Eso sí, será impresindible que llevemos con nosotros su equipo completo.

Sin Comentarios

Como cuidar a mis hijos

Escrito por en El bebe

Realizar trámites breves:
Puede quedarse con un familiar, con la niñera o en la guardería. Hay que pedirle a la persona que llegue media hora antes de irnos (así evitaremos despedirnos con precipitación). Es preferible realizar una o dos gestiones y volver pronto; pero, si ejecutamos varias el mismo día, evitaremos salir con frecuencia.

Una escapada nocturna con la pareja:
Las alternativas suelen ser dejarlo con algún familiar o con la niñera. Lo mejor es adaptarse al horario del pequeño: si sabemos que la abuela o la niñera se las arreglan bien para acostarlo, podemos irnos antes; pero, en caso de que sospechemos que puede haber problemas, será mejor esperar a que esté dormido.
A veces resulta difícil dejarlo en casa para salir con papá, pero la pareja también necesita dedicarse tiempo. “A los cuatro o cinco meses ya podemos empezar a salir esporádicamente por la noche -señala la psicóloga-, pero conviene que se quede con personas conocidas para él.” Es preferible no ausentarse mucho tiempo (unas tres horas) porque, si se despierta, nos extrañará más que durante el día. Y si está enfermo, habrá que cambiar de planes.

Sin Comentarios

¿Con quien dejar a cargo al bebe?

Escrito por en El bebe

La incorporación laboral:
Es fundamental elegir una opción definitiva para que el bebé no tenga que cambiar de cuidadores a cada rato.
Con papá: En principio suele ser lo mejor porque padre e hijo se conocen bien. La dificultad es que no siempre resulta fácil coordinar los horarios laborales de ambos padres.
Si cuidado de la abuela o de un familiar: Es una alternativa buena, siempre que no se trate de una persona demasiado anciana y que de verdad quiera atender al chico y no le resulte agotador (aunque le tenga gran cariño, puede ser excesivo para ella).
Con la niñera: Conviene que el chico la conozca al menos un mes antes y que empiecen a tratarse cuando los padres estén presentes. Así observarán cómo se desenvuelve ella y el bebé la aceptará mejor. Es la opción más cara, sobre todo si nos ausentamos la jornada completa, pero nuestro hijo estará en su entorno habitual.
En la guardería: Hacia los dos o los dos años y medio, los beneficia jugar con otros chicos, y es una buena elección. Si tenemos que incorporarlo con pocos meses, también podemos quedarnos tranquilos: las auxiliares están acostumbradas a cuidar bebés pequeños y ellos se encuentran perfectamente atendidos. Eso sí, hay que asegurarse de que el lugar sea de plena confianza.

Sin Comentarios

Jugar con los bebes

Escrito por en El bebe

Juguemos con astucia:
■ A partir de los cinco meses, algunos juegos como el Aquí está (la madre se tapa la cara con las manos y las aparta después) o cualquier otra variedad de la escondida (con personas o con objetos) le enseñan que, aunque mamá se vaya, siempre regresa a su lado.
■ Hacia los seis, son útiles las cajas sorpresa porque contienen un muñeco que surge de repente y luego desaparece.
■ Entre los siete y los doce, podemos mostrarle trenes que atraviesan un túnel (él no los ve, pero sabe que siguen ahí) y jugar a comunicarnos con un teléfono infantil desde una habitación contigua.

¿Con quién lo dejamos?
Es la clave del problema. Si la resolvemos con inteligencia, nos quedaremos tranquilos desde el principio. La respuesta depende de las horas y del tipo de separación a que nos vayamos a enfrentar.

Sin Comentarios

Cuidados de bebe recien nacido

Escrito por en El bebe

“¡Mami, no te vayas!”

Un día u otro las mamas se ven en la necesidad de salir sin su bebé. De vez en cuando hay que resolver alguna gestión ineludible, efectuar una compra especial, comer en un restaurante con papá o con una amiga o, simplemente, sentir que una es un ser individual.
Cuando esto llega, seguro que a la mamá no se le va del pensamiento su chiquito del alma: “¿Me extrañará?”; “¿Se arreglará bien la niñera si llora?”.
Reflexiones como éstas suelen aparecer, sobre todo, cuando pensamos que el origen de la escapada no era absolutamente imprescindible.
Es posible que la mamá tenga algo de razón: su hijo se acuerda de ella, cómo no, y seguro que esas horas no son tan perfectas para él como las que disfrutan juntos. “Pero no es tan importante la cantidad de tiempo que los padres pasan con el bebé como su calidad”, asegura la psicologa clínica Silvia Stretti. Lo fundamental es que los ratos que compartan valgan la pena de verdad, que jueguen y lo estimulen con dedicación.

El motivo:
Cuando se trate de un recién nacido, hay que valorar hasta qué punto necesitamos salir. No tiene la misma importancia resolver un trámite que ir de compras con una amiga. Pero lo segundo también puede estar justificado: después de un paseo ocioso, volveremos relajadas y el chiquito agradecerá nuestro buen humor. A medida que vaya creciendo podremos distanciarnos de él con mayor frecuencia.

¿Qué edad tiene?
Los tres primeros meses son los más delicados, ya que los bebés establecen una intensa relación con su mamá. Ausentarse con frecuencia no es recomendable. En caso de que sea imprescindible, conviene aprovechar sus ratos de sueño y volver pronto.
Entre los cuatro y los seis meses, la situación empieza a cambiar. Se muestran afectuosos con facilidad porque todavía no distinguen bien a los extraños. Para las mamas que trabajan puede resultar ahora más sencillo que el pequeño se adapte a la guardería o a una niñera que si esperan a que crezca un poco.
Desde los seis y hasta los doce, los chicos desarrollan la llamada “angustia de la separación” (el punto culminante se produce hacia los ocho meses) y cambian de actitud: lloran cuando se acerca un desconocido y les cuesta mucho separarse de mamá o de la niñera. Aun así, ya son capaces de realizar muchas acciones solos y pueden jugar con otras personas. Durante esta etapa, a nuestro bebé no le hará demasiada gracia que salgamos, pero terminará por aceptarlo.

La despedida:
Salir sin que nos vea es poco aconsejable: antes o después el chico se dará cuenta de que no estamos en casa y se sentirá engañado. Así sólo conseguiremos aumentar su angustia y hacerlo dudar de nuestra franqueza. «Alargar demasiado la despedida es otro error habitual. Se pondrá a llorar sin parar y nos resultará mucho más difícil decirle chau. a Tampoco se trata de darle un beso y salir corriendo. Asegurémonos de que comprende que nos vamos y que volveremos en cuanto nos sea posible. Aunque sea chiquito entenderá nuestra intención.

El regreso:
Si ambos padres trabajan afuera, “conviene que le dediquen un tiempo diario a solas y se repartan ciertas rutinas primordiales, como bañarlo, darle la comida y acostarlo”, indica Silvia Stretti. Los regalos de consolación son mala estrategia. En ningún caso debemos convertir los juguetes en una especie de pago por nuestra ausencia.

Sin Comentarios

Las deposiciones del bebé

Escrito por en El bebe

Las deposiciones del bebé:
Mariana Paula Fernández (Capital) Soy mamá de un bebé de cuatro meses y tengo algunas dudas que quisiera que ustedes me aclarasen. ¿Por qué la caca de los bebés es a veces de color verde? ¿Es cierto lo que dice mi abuela, que ese color en la materia fecal indica que el chico tomó frío? Y además: ¿Cuándo se define el color de los ojos?
Desde antes de nacer, los bebés tienen su intestino ocupado por una sustancia pegajosa y negra llamada meconio. Esta se va eliminando día a día desde el nacimiento hasta que, después de dos o tres días, es reemplazado totalmente por las deposiciones que tienen todos los bebés. Pero hay que tener en cuenta que éstas pueden variar según el tipo de leche que estén recibiendo: materna o de fórmula.
Si el bebé se alimenta con leche materna, es muy probable que, cada vez que mueva sus intestinos, no encuentres una deposición igual a la anterior: podrán ser líquidas, explosivas, varias por día y, con respecto al color, cambiarán del amarillo al verde con todas las variantes que se te puedan ocurrir. Pero esta modificación del color no indica -como habitualmente se dice- que el pequeño esté padeciendo algo irregular: “¿Habrá tomado frío?”. “Le estarán saliendo los dientes?”. “¿Comí algo indebido…?”.
Por eso, y con excepción del aumento de la frecuencia entre toma y toma (va de cuerpo muchas veces después de recibir el alimento), que las deposiciones sean líquidas, verdes o amarillas es totalmente normal.
Los que reciben leche de fórmula -por ser ésta derivada de la vaca- tienen deposiciones amarillentas, color masilla, más compactas, y mueven el vientre con menos frecuencia que los bebés amamantados.
Un momento que suele confundir a los papas es cuando el pequeño presenta, alrededor del día 20 después de su nacimiento, las deposiciones llamadas “de transición” (desarrollo de la flora intestinal); este pasaje hace que por 24 ó 48 horas el bebé presente algunas deposiciones de color verdoso, algo mucosas, diferentes de las que venía teniendo (cambio que las abuelas suelen atribuirle al frío que supuestamente tomó).
El color de los ojos de los recién nacidos es, en la mayoría de los casos, de tono azulado, ya que la melanina que los pigmentará se adquiere después de nacer. De modo que, salvo aquellos que son muy oscuros o muy claros desde el nacimiento, el resto necesitará alrededor de dos meses para definir su color. De cualquier forma, esto no es terminante, ya que algunas tonalidades dependen de la luz que esté incidiendo en ese momento sobre los ojos.

Sin Comentarios

Antibioticos para la otitis

Escrito por en El bebe,La salud en casa

¿Qué puede hacer el médico?
El médico suele indicar antibióticos para todas las otitis, excepto las serosas. Resulta sumamente importante seguir el tratamiento durante el tiempo prescrito por el facultativo (en general entre siete y diez días), incluso si el niño ya se encuentra mejor al cabo de unos pocos días. Cuando se interrumpe o se hace mal un tratamiento con antibióticos, las bacterias que quedan pueden multiplicarse y, como consecuencia, el chico tiene una recaída.

Sin Comentarios

La otitis en bebes

Escrito por en El bebe

¿Esta infección afecta también a los bebés?
Las otitis son muy frecuentes en los primeros meses de vida. Uno de cada cuatro bebés sufre una otitis media antes de cumplir los seis meses y el 60 por ciento de los chicos tiene al menos una antes del primer cumpleaños. Así, cuando empiezan el jardín (a los tres años), el porcentaje de chicos que ha tenido una otitis una vez como mínimo se eleva al 80 por ciento. Se calcula que, a lo largo de la infancia, uno de cada cinco niños padece seis o más otitis medias.

Sin Comentarios

Silla de coche prenatal

Reclinable:
Silla Classic de Prenatal
Para que tu bebé encuentre la posición ideal, podrás eíeqir entre cinco posiciones. Incorpora un arnés de seguridad con cinco puntos y almohadillas protectoras. La funda es de quita y pon, y lavable.

Sin Comentarios

« Prev - Next »