Archivos para 'la escuela' Categoría

La conducta de los niños en la escuela

Escrito por en la escuela

¿Por qué la conducta de los chicos en la escuela es a veces intolerable? ¿Qué hay detrás de ese comportamiento imposible de frenar?

En lo que va del año, Marta ya fue citada diez veces. El caso es que autoridades y docentes siempre insisten en lo mismo. Sebastián, de siete años, es un chico muy inteligente pero de un comportamiento insoportable. Las preguntas que hace la escuela son casi siempre las mismas y Marta ya no sabe qué contestar. Probó hablar, gritar, castigar, pero nada ha cambiado. Hoy siente y sabe que no puede pensar que ya va a pasar y que tiene que hacer una consulta y plantear con el pediatra qué hacer.
Los padres de Nicolás, de 13 años, están sumamente alarmados por las cosas que están sucediendo en la escuela. La violencia que observan en la entrada y la salida es muy alta. Nicolás relata que hay recreos en los que el patio es un verdadero campo de batalla. Cuando los padres preguntan a los directivos y docentes qué está sucediendo, la respuesta es que hay un gru-pito muy perturbador, que la
manzana “podrida” pudre al resto y que lo que hacen es redoblar los castigos.
Marisa, de 11 años, está difícil este año. Contesta mal, está retraída y da respuestas no habituales en ella. Sus maestros anteriores la describen como una chica afectiva, amable y muy sociable. Su relación con la maestra es muy distante y su rendimiento escolar pobre a diferencia de años anteriores. Sus estados anímicos son muy variables y van de la pelea al llanto.
Hemos planteado tres situaciones prototípicas distintas entre todas las que se dan en el ámbito escolar. Y si bien las tres son “problemas de conducta”, las causas son diferentes y, por lo tanto, las responsabilidades y las acciones a seguir.
Tres casos distintos:
En general, se denomina “problema de conducta” dentro del ámbito escolar a comportamientos no esperados que perturban la normal convivencia y, muchas veces, el aprendizaje. Dentro de esa denominación no se discriminan las causas ni la cantidad de actores involucrados en la problemática.
En el caso de Sebastián el problema parece ser permanente; ya se ha presentado en años anteriores y la queja de las autoridades siempre es la misma.
Con respecto a Marisa, la situación es distinta, ya que lo que asombra es el cambio en su comportamiento, lo que hace pensar que algo le ha pasado. En tanto, la preocupación de los padres de Nicolás pasa por otro lugar: la escuela es todo un gran problema de conducta.
Dificultades físicas y emocionales:
Según los ejemplos mencionados podemos hablar al menos de dos tipos de causas: las que están en el alumno en particular y las que tienen que ver con la institución. Hecha esta primera división, podríamos decir que dichas causas pueden ser permanentes o temporales.
Son permanentes cuando su base es orgánica o cuando el trastorno emocional es tan antiguo que se ha convertido en estructural. Al hablar de causa física nos referimos a la amplia variedad de problemas neurológicos que pueden ser el origen de comportamientos no esperados. En estos casos, es necesario el diagnóstico de un especialista a fin de encarar el tratamiento adecuado.
Cuando pensamos en problemas afectivos estructurales estamos refiriéndonos a pérdidas prematuras, perturbaciones graves en el seno de la
familia que acompañan al niño desde su nacimiento o desde los primeros meses de vida.
En el caso de notorios cambios de conducta hacemos hincapié, sobre todo, en problemas afectivos puntuales que el niño puede haber atravesado o que esté padeciendo. Puede ser una mudanza, el nacimiento de un hermano, la muerte de un familiar muy querido, la separación de los padres… El ámbito escolar suele resultar un espacio ideal para que ese chico cuente -a grito pelado- lo mal que se siente y, de esa manera, pida ayuda y no castigo.
¿Qué pasa en la escuela?
Las otras causas tienen que ver con la institución. Muchas veces, los conflictos escolares se expresan mediante persistentes y significativos problemas de conducta. Habrá que analizar qué está pasando en la institución para poder entender -y resolver- el problema que compromete a todos.
Las manifestaciones de mala conducta escolar son sólo la punta de un iceberg: debajo se oculta lo que le pasa a los alumnos y a la institución. Pretender entender sólo la punta es una tarea inútil. Es necesario explorar hasta encontrar las causas profundas y actuar sobre ellas.

Sin Comentarios

Las actividades extraescolares

Muchas de las actividades extraescolares son el resultado de necesidades familiares cruzadas con exigencias sociales
Algunos padres transforman a sus hijos -la mayoria de las veces sin intencion alguna- en sujetos pasivos frente a algo, como puede ser un televisor; otros los convocan para que sean participes incondicionales y casi compulsivos de todo aquello que crean beneficioso para su future
Ni observador ni participe compulsivo. Para crecer existe la necesidad de aprender a estar solo, de reflexionar y de saber esperar. El espacio para pensar o el placer que proporciona el ocio son tan necesarios como la actividad. Es esperable que a un deseo le siga un pensamiento o una idea para lograrlo y que, luego, a su tiempo, se plasme en la accion. Cuando las ganas de algo pasan irremediablemente a ser una accion para satisfacerse aparecen los actos compulsivos, aquellos que no se pueden dejar de hacer, al tiempo que se saltea toda reflexion para poder elegir.
Antes, hace muchos anos, el dibujo, el piano o la costura ocupaban algunas de las horas de ocio. Eran actividades que, por placer o por deber, se aprendian por si alguna vez llegaban a ser necesarias. Ahora, toda la oferta tecnificada y mediatizada, idiomas, computacion o futbol corren tras el exito economico o el prestigio social.

Sin Comentarios

CONTROLAR LA AGENDA ESCOLAR

CONTROLAR LA AGENDA ESCOLAR:
No se trata solo de un recordatorio para el niño. También es un vehículo imprescindible de comunicación con la escuela. La agenda te permite enterarte de deberes, exámenes y excursiones; ofrece una valiosa información sobre el trabajo en el aula, y ayuda al niño a planificar el tiempo y cumplir la tarea. Antes de hacer los deberes, hay que abrir primero la agenda. ¡Ayúdale a consolidar el hábito!

Sin Comentarios

Implicarse con los deberes de los niños

IMPLICARSE.. ¿HASTA DÓNDE?
Es cierto que el nivel de exigencia escolar es muy competitivo, y que el niño que se despista pierde pie, pero sus dificultades no se resuelven con machaconería, convirtiendo la casa en una sucursal del colegio. Los padres deben ejercer su papel, que es supervisar e interesarse por la cotidianidad de sus estudios; responder a sus preguntas cuando conozcan la respuesta, aceptar sus limitaciones, animarlos a seguir con su esfuerzo y, si es necesario, recurrir a profesionales para complementar la labor del maestro.

Sin Comentarios

Preparar la mochila para la escuela

Escrito por en la escuela

Preparando las mochilas.
Antes de salir rumbo a ¡a escuela, es conveniente saber que la mochila de tu hijo puede convertirse en un verdadero martirio por la pesada carga a cuestas. Toma en cuenta estos consejos antes de que los hombros, cuello, espalda, brazos y manos del pequeño sufran graves consecuencias.
• La carga de la mochila no debe exceder entre el 10 y 15 por ciento del peso corporal del menor.
• Se debe llevar solamente lo justo y necesario para las clases. No hay que cargar con grabadoras, discos, juguetes, suéteres ni mascotas.
• La mochila se debe colocar sobre la espalda con las dos correas, las cuales tienen que estar acolchadas para no lastimar los hombros.
• Es mejor que esté hecha con materiales ligeros, confortables y de acuerdo con la estatura y complexión del niño.
• Debe llegar hasta la cadera, no a media espalda ni colgando hasta los glúteos.
• Es preferible colocar más cerca de la espalda lo más pesado, y lo más liviano al final.
• Si no se puede evitar llevar mucho peso, las  mochilas con ruedas y un mango que permitan su arrastre son una buena opción.

Sin Comentarios

Niños en la escuela

Escrito por en la escuela

¡Qué difícil es decir ADIÓS!.
• Despedida insegura: «¿Crees que vas a estar bien?»… Lo más probable es que la niña haya estado estupendamente hasta que su madre le ha hecho la pregunta. Buscar seguridad en los hijos es la mejor manera de hacerles sentirse inseguros cuando se alejan de nosotros.
• Despedida lenta y dolorosa: «Me voy en cuanto hayamos leído este cuento, ¿eh?… Ahora juguemos un poco y después me voy..,». Demorar la partida hace las cosas más difíciles porque nunca hay un final claro.
• Despedida marcial: «Ve a jugar con Juan» o «¿Por qué no me haces un dibujo del perro que vimos esta mañana?». Cuando los padres indican a los niños lo que deben hacer, dificultan su adaptación al nuevo ambiente e impiden que encuentren su propio modo de separarse.
• Despedida cobarde: Resulta tentador escurrirse por la puerta mientras el niño está distraído, sobre todo si sabemos que va a llorar al vernos. Pero cuando se dé cuenta de que nos hemos ¡do sin decirle nada, lo complicado será volver a ganarnos su confianza.
• La despedida que da seguridad: Esta es la manera idónea de decirle hasta luego: mostrarle que estamos seguros de que se encuentra en buenas manos y decirle algo así como: «Elige una cosa que quieras que hagamos juntos y luego me voy a trabajar. Tu maestra Sonia te va a cuidar estupendamente bien y yo te vendré a recoger cuando termines tus clases».

Sin Comentarios

Miedo a ir a la escuela

¡A la escuela, no!
En algunos casos, cuando los miedos no se expresan, se pueden convertir en auténtica fobia. Los padres deben insistir, sin ofender a los niños, en que quedarse en casa no es una opción posible y preguntarles qué les preocupa. También deben convencerlos de que esos problemas tienen solución con la ayuda de los maestros.
Ese fue el caso de Ana Valente, quien, a la segunda semana, no quería regresar a clase. Su madre le preguntó a la maestra si sabía qué le pasaba, y ésta le dijo que Ana parecía una niña muy feliz en el aula.
Los expertos dicen que no es extraño que los niños sientan una ansiedad general y la materialicen en la escuela. Aparentemente a Ana se le olvidaba que no quería ir al colegio en cuanto entraba por la puerta de su clase.
Es muy posible que este tipo de reacción se deba a hechos como la enfermedad de algún familiar, una mudanza… Los niños pequeños lo asimilan todo pero no son capaces de expresar lo que sienten. En la mayoría de estos casos, el tiempo y la paciencia lo hacen casi todo.

Sin Comentarios

Celebrar el primer dia de clase

Celebrar el regreso.
«Yo creo que debemos ayudar a los hijos a celebrar el primer día de escuela en lugar de lamentarse ante el último día de vacaciones», dice Carlota Gracia. Por ejemplo, podemos hacer un desayuno especial, unas fotos mañaneras, una tarjeta de felicitación escondida en su mochila o una cena con helado esa noche. «Celebrar el primer día de clase es una estupenda manera de comenzar el nuevo curso», asegura Carlota.

Sin Comentarios

El material escolar necesario para el niño

Materiales a su gusto.
En los primeros días, los maestros suelen distribuir la lista con el material escolar necesario. Conviene ir a comprarlo con los niños. «Cuando ellos deciden cuál adquirir, se sienten más grandes -dice la mamá Julia Juárez-, les emociona tener capacidad de decisión y eso les ayuda a tomar la escuela en serio».

Sin Comentarios

Controlar los deberes del niño

Mirar en su mochila.
Algunos papeles importantes llegan a casa metidos en las mochilas de los hijos durante las primeras semanas de clase; son listas de material, notificaciones a los padres… «Hay que estar atentos -dice González-, porque si los niños permanecen, por ejemplo, sin el material escolar que necesitan, serán ellos quienes sufran las consecuencias».

Sin Comentarios

Next »