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Acostar al bebe con almohada

Escrito por en General

¿Le conviene dormir con la almohada?
Las últimas semanas antes del parto han sido emocionantes. Mientras preparabas la canastilla, comprabas su cochecito o decorabas su habitación estabas impaciente esperando el momento de tenerlo en casa. Y ahora lo miras durmiendo plácidamente casi sin poderte creer que ya eres mamá.
Seguro que te habrá costado elegir la cuna. Es lógico, los recién nacidos se pasan la mayor parte del día durmiendo, por lo que tu elección tiene que ser muy cuidadosa.
A pesar de todo, es posible que aún tengas dudas sobre la conveniencia o no de ponerle una almohada. Es posible que pienses que usándola estará más cómodo y que su cabecita estará más estable, pero nada más lejos de la realidad.
Forzar la postura:
Los bebés tienen la cabeza proporcionalmente más grande que el cuerpo, por lo que al recostarse la pueden apoyar sin dificultad manteniendo las vértebras cervicales bien rectas. En cambio, si usaran una almohada quizás forzarían la curvatura natural de su cuello (la barbilla se acercaría al pecho).
Por esta razón, aunque los pediatras suelen recomendar que los niños duerman sin almohada, las más indicadas son las pensadas especialmente para bebés: muy planas (de unos cuatro centímetros) y con canales de aireación para que. cuando empiecen a moverse, puedan respirar sin problemas aunque estén boca abajo.
Cuándo no le irá mal:
Cuando tu hijo empiece a dormir de lado, y si nunca ha usado almohada, te darás cuenta de que la cabeza parece que se le “caiga”. En este caso la almohada le ayudará a mantener su columna en una postura saludable porque la cabeza quedará en el mismo plano que el resto del cuerpo. Si siempre duerme en esta postura y no usa almohada, a la larga podría llegar a tener molestias.
Aun así, comprar una almohada grande es un error, al menos antes de que cumpla los dos años. Si es demasiado mullida, la cabeza puede hundirse demasiado y si el bebé se da la vuelta mientras duerme puede acabar respirando su propio anhídrido carbónico, pudiéndose producir un episodio de asfixia.
Si está resfriado y le cuesta respirar por la nariz, la almohada tampoco le conviene. Es mucho mejor elevarle todo el tronco y no sólo la cabeza. La mejor táctica consiste en levantar el colchón y colocar entre éste y el somier una toalla o una mamita dobladas.

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