Tag Archive 'como poner limites'

Poner limites

Escrito por en Puesta de Limites

Ni siempre nosotros ni siempre ellos

A esta edad, también necesita conocer por experiencia hasta dónde alcanzan sus prerrogativas, cuánto poder puede ejercer, dónde están los límites a sus deseos. Y el tanteo explica sus frecuentes pasarse de la raya y no pocas tensiones y encontronazos.
Con este esquema, podemos entender mejor por qué los chicos de esta edad parecen a veces querer tiranizarnos. Sin embargo, hay algo muy positivo en el hecho de que sean capaces de expresar de modo claro y rotundo sus deseos y necesidades. Lo importante es saber dónde está el límite entre la sana autoafir-mación y el despotismo, para evitar este último.
El problema sobre quién decide se plantea a cada paso con un chico de dos años, y las respuestas a esta cuestión son erróneas cuando son extremas. “Siempre nosotros, nunca él”, parecen responder algunos padres que no ofrecen al niño ninguna opción. “Siempre él, nunca nosotros”, podría ser la contestación dé los que sientan las bases para convertir a su hijo en un consentido.
Nuestro acierto consistirá en saber conciliar la necesidad que tiene nuestro hijo de experimentar algún control y ejercer su voluntad con la obligación de iniciarlo en el respeto a los deseos, sentimientos y necesidades de los demás. ¿Qué podemos hacer para conseguirlo?
Los chicos pueden ser más o menos impositivos o complacientes, rebeldes o dóciles, en parte por un temperamento innato, pero la educación, es decir, los modelos que lo rodean, juegan también un papel muy importante. No es igual crecer en una familia donde todos gritan y dan órdenes que en otra en la que reinan la cortesía y la consideración.

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Poner un limite al niño

Escrito por en El bebe

Paternidad en crisis.
“En casa tuvimos un año muy duro. Muchos problemas familiares y económicos, discusiones frente a ellos y sé que no les dedicamos el mejor tiempo a los chicos” Fernanda, 29 años.
Sabemos que los tiempos que nos tocan vivir no son fáciles para nadie y por momentos puede costar mucho mantenerse todo el tiempo en el eje para criar a los chicos. Pero cuando uno baja la guardia el niño percibe el cansancio y actúa en consecuencia. Tener un hijo es asumir un compromiso y, por más que uno esté agotado, a la hora de educar ninguna acción que se realice o se deje de realizar es neutra. Si delante de él te mostrás desbordado, ¿cómo esperar después que este chico no se desborde? Si a los tres años un nene se pasa todas las noches a la cama, no es conveniente decirle de un día al otro “me tenes re podrida, no te pasas más”. Lo más probable es que haga un berrinche. Lo recomendable es preparar la situación, anticipar la norma. “Te queremos contar que a partir de la semana que viene vas a dormir en tu cama”. Eso es limitar. Respetarlo como persona y no tomar decisiones porque te hayas levantado cruzada. Para poner un límite hay que estar convencido de que eso es bueno, si no no lo hagas.
Segundo hogar. El jardín de infantes es el primer referente que te muestra si está haciendo las cosas bien. Un chico que en su casa hace lo que quiere, también querrá hacerlo en este ámbito. Siempre intentará ser reconocido, aunque sea negativamente, y vivirá pendiente de la mirada del otro. El papel del jardín es muy importante en la evolución del niño. Lo mejor es que la directora incorpore a los padres desde un lugar de planeamiento y no desde la culpa. La única forma de sacar adelante a un chico es trabajar en equipo, entre el jardín y la casa
Separados. Aunque la pareja no haya funcionado nunca hay que olvidar ser coherentes, respetar los acuerdos previos, no contradecir ni subestimar la palabra del otro. Es fundamental tener ciertas códigos de convivencia aunque no vivan bajo un mismo techo. Cuando un niño se porta mal, es porque hay algo que no entiende. Acá es cuando el papá se tiene que poner firme, sin castigar ni pegar. Un límite enoja siempre, pero después tranquiliza porque el chico sabe adonde el padre quiere ir.
Nunca dudes al poner un límite. Lo más probable es que frente a tu duda tu hijo responda con un capricho o portándose mal porque no tiene claro lo que esperan de él. Por eso el límite, más que un castigo, es como la anticipación de lo que se espera de él, un buen antídoto contra el berrinche.

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Puesta de límites

Escrito por en Puesta de Limites

Todos los niños necesitan que los adultos responsables les marquen determinados límites dentro de los cuales pueden moverse con seguridad. Necesitan aprender cómo funciona el mundo y la vida en sociedad, conocer sus leyes y sus códigos de modo que su inserción en el mundo sea más armónica.
La manera en la cual estos límites son puestos influirá de forma muy importante en el desarrollo de ese niño. Su autoconcepto, su nivel de autoestima, su nivel de agresividad, su autocontrol y muchas otras áreas de su personalidad dependerán directamente del estilo de disciplina a que esté sometido.
La puesta de límites es un vehículo por el cual los padres le trasmitimos conceptos y habilidades fundamentales a nuestros hijos.
Un padre/madre cálido, firme, que tiene un estilo adecuado de disciplina enseña sin necesidad de discursos, conceptos tan fundamentales para la vida como que no siempre puede hacerse lo que se tienen ganas, que todos tenemos derechos y que estos deben ser respetados, que debe aprender a tomar decisiones, elegir alternativas y hacerse cargo de las consecuencias, que equivocarse no está prohibido, etc.
El padre o la madre que pone bien los límites sabe que no es perfecto y tampoco exige la perfección en sus hijos. Es alguien que aprendió a aceptar que existen los claros y los oscuros, que no quiere la obediencia servil y que es un buen modelo para sus hijos porque respeta a todos los seres humanos, incluido su hijo.

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