Tag Archive 'desarrollo el niño'

El aprendizaje en el niño

d) La inteligencia:
Aún hoy no tenemos una definición universalmente aceptada de lo que es la inteligencia. Desde el punto de vista práctico lo que técnicos, maestros y padres tenemos para evaluarla son los test que miden la inteligencia. Y en esto hay que ser muy claros y cuidadosos. Lo que estas pruebas miden, el famoso numerito de cociente intelectual (CI), es una muestra del rendimiento intelectual en un determinado momento. Este rendimiento puede estar influenciado por múltiples variables que nada tiene que ver con la supuesta inteligencia del niño: causas emocionales, lingüísticas, culturales, de interacción con el entrevistador, etc. El cociente intelectual entonces no nos está hablando de una capacidad innata e inamovible. Sus resultados pueden cambiar a lo largo de la vida. Es un dato más, que si se sabe interpretar en su justa medida nos da información útil. Pero no puede ser utilizado para etiquetar a ningún niño en un sentido ni en otro. Ni es poco inteligente alguien porque en un test el cociente le dio bajo, ni es superdotado el que le dio alto. Muchas otras variables intervienen en el tema del aprendizaje y del rendimiento. Todos conocemos chicos con un CI bajo que, con un entorno adecuado, se han desarrollado como personas muy capaces, y también conocemos la inversa: promesas basadas en un CI alto que no logran acompasarlo con dedicación, ni esfuerzo, ni contracción a determinados objetivos, siendo los logros finales muy diferentes a los que hubiera podido suponerse.
f)  Correcto desempeño psicomotriz:
La capacidad de percibir y utilizar su cuerpo en el espacio, de proyectarse y proyectar formas, de poder controlar sus funciones psicomotrices en un complejo interjuego de liberación e inhibición son imprescindibles para poder entender y moverse conceptualmente.
g) El lenguaje:
La capacidad de entender y expresarse adecuada mente es un requerimiento fundamental para que el aprendizaje no se vea interferido.

Sin Comentarios

¿Por qué apelar a una droga y no a un producto “natural”?

Últimamente se hace un uso equivocado de la palabra “natural“. En ocasiones se lo asimila a la idea que si es natural no puede hacer daño y eso es un peligrosísimo error. Los hongos venenosos son naturales y la cocaína tiene un irreprochable origen natural. Muchas veces el rótulo de “natural” nos priva de nuestro derecho a saber qué es realmente lo que estamos ingiriendo, cuánto estamos recibiendo, con qué otras sustancias tiene interacciones negativas, etc.
Un medicamento, con todos sus defectos, está avalado por muchos años de investigaciones. Sabemos la dosis necesaria por kilo de peso, sabemos qué sustancias actúan como antídoto en caso de intoxicación, conocemos con qué otras sustancias -no debe combinarse, etc. Es decir, nos ofrece un margen de seguridad que no tiene comparación con la inseguridad que significa no saber a ciencia cierta qué es lo que se está introduciendo en el organismo.

Sin Comentarios

El trabajo con el niño

Cada caso es diferente y merece una estrategia terapéutica diferente.
Existen situaciones en las cuales no se aconseja un trabajo directo con el niño, sino que se plantea por ejemplo/una orientación familiar o algún cambio en el entorno/como, por ejemplo, cambio de escuela, participación en grupos juveniles, etc.
En otros casos el trabajo directo con el niño es lo adecuado. Y aquí contamos con diferentes recursos disponibles. De acuerdo a las necesidades de cada caso, la indicación terapéutica puede comprender una re-educación pedagógica y/o un tratamiento psicomotriz y/o una estimulación del lenguaje por ejemplo. En otros casos, la indicación puede ser la psicoterapia en sus diferentes orientaciones y estilos y/o la medicación.
Las psicoterapias: La psicoterapia es una acción psicológica que tiene como objetivo un cambio a nivel de los pensamientos, emociones y/o conductas desadaptadas de una persona, en este caso un niño o un adolescente.
De la psicoterapia se ocupan los psicoterapeutas, que a su vez son indistintamente psiquiatras o psicólogos. No todos los psiquiatras son psicoterapeutas, ni todos los psicólogos son psicoterapeutas. La formación universitaria de ninguna de estas dos carreras incluye la formación psicoterapéutica: ésta debe hacerse fuera de la Universidad y no es obligatoria. De modo que, si el psiquiatra considera que es favorable iniciar una psicoterapia, podrá llevarla a cabo él mismo, si es psicoterapeuta y lo considera adecuado o podrá derivarlo a otro técnico en caso de no ser psicoterapeuta o si porí algún motivo decide no encargarse personalmente de esa tarea.
Dentro de las psicoterapias hay diferentes modalidades: individual, grupal o familiar. Existen diferentes orientaciones teóricas: psicoanalítica, conductista, cognitiva, sistémica, gestáltica, etc. Excede el objetivo de este libro explicar los fundamentos e indicaciones de las distintas posibilidades psicoterapéuticas. Aconsejo al lector informarse antes de embarcarse en alguno de estos abordajes, de modo que pueda elegir aquel más afín con su personalidad, su padecimiento y sus expectativas.
La psicoterapia no es magia y por lo tanto no pueden curar todo, ni está indicada siempre. Muchos niños pueden beneficiarse de un abordaje psicoterapéutico y muchos otros no.
La medicación: Otra de la posibilidades terapéuticas es la medicación. Algunos padres llegan a la consulta buscando la pastillita mágica que resuelva todos los problemas y otros se niegan rotundamente a que su hijo reciba medicación psiquiátrica. Unos y otros deben recibir muy buena información para evitar que preconceptos poco realistas priven a su hijo de lo que realmente puede ayudarlo.
Veamos cuáles son las preguntas y comentarios que más frecuentemente recibimos en relación a los psicofármacos y su uso en niños y adolescentes.

Sin Comentarios