Tag Archive 'el sueño'

El sueño

Escrito por admin en La Higiene

Importancia del sueño
A partir aproximadamente de las dos o tres primeras semanas de vida, el bebé muestra ya una preferencia por determinadas posiciones para dormir. Éstas no siempre se adaptan lo mejor posible a las condiciones fisiológicas, pues a menudo amenazan con determinar una temprana deformación esquelética o una rigidez muscular. Lo más conveniente es que el niño pequeño sea acostado boca abajo o en decúbito lateral, sin ropas que ciñan en exceso su cuerpo y sin almohada, ya que de lo contrario existe el riesgo de asfixia.
Por otra parte, y como ya se ha señalado, el sueño, distribuido a lo largo de toda la jornada, es un fenómeno que ayuda a favorecer el sentido del ritmo que el niño necesita para su correcto desarrollo psíquico.
Es importante que el niño duerma a horas fijas y durante un tiempo establecido. Al comienzo esto no es difícil, porque el infante suele ocupar las dos terceras partes de su jornada durmiendo. Pero más tarde, a medida que empieza a compartir el mundo de los adultos, puede negarse a dormir, e incluso sobreexcitarse y no lograr en definitiva un descanso todo lo completo que cabría desear.
La actitud correcta por parte de quienes cuidan del niño es poner a éste en la cama poco después de un cierto intervalo tras su última comida. Los niños mayorcitos (de 2 a 4 años) deben sentir bienestar en el hecho de retirarse a su dormitorio y encontrar allí la soledad necesaria que les gusta compartir con sus muñecos y juguetes preferidos, antes de conciliar el sueño.
En ningún caso se deben administrar a los niños fármacos inductores del sueño o tranquilizantes. El insomnio no es una afección propiamente infantil.
Durante el sueño no hay que sobrecargar al niño de pesadas mantas, ni hay que sobreprotegerlo con excesivos sistemas de calefacción (bolsas de agua caliente, etc.). Se trata, simplemente, de adaptarse a las necesidades de la temperatura ambiente.
Por último, el niño ha de dormir en un lugar suficientemente ventilado, sin corrientes de aire y, tan pronto como sea posible, en una habitación propia, cercana a la de sus padres, para que éstos puedan acceder prontamente ante un llanto intempestivo o un accidente.

Compártelo en:
  • Facebook
  • Twitter

Sin Comentarios