Bañera bebes
La bañera
Para que el baño cotidiano del bebé se realice con las máximas garantías, es necesario que la bañera cumpla también importantes medidas de seguridad.
1. La bañera del bebé ha de ser capaz de permanecer firmemente afianzada en el suelo, incluso con media carga de agua, para evitar que un empujón accidental pueda desplazarla.
2. Ha de ser prácticamente imposible volcarla. Las pruebas de vuelco que debe superar un modelo antes de ser homologado se realizan siempre bajo dos supuestos: uno con media carga de agua, y otro con una carga entera.
3. El diseño no debe incluir ni el más mínimo detalle punzante que pueda dañar al bebé.
4. Todos los materiales empleados deben ser no tóxicos.
Para evitar accidentes hay que tener en cuenta, además, que el niño no debe permanecer en la bañera solo y sin vigilancia ni una décima de segundo. Para ello, lo mejor es tener a mano todo lo que se vaya a necesitar, preparándolo antes de empezar el baño.
La temperatura de la habitación debe ser de 20º-22º C, y la del agua de 34º-36º C, empezando siempre a llenar la bañera con el agua fría, que se templa con agua caliente.


