La alimentacion
La importancia de la alimentación
En esta etapa es determinante para el niño la figura de la madre. La madre no sólo protege de la ansiedad, sino que además controla y filtra todos los estímulos que al niño le llegan desde el exterior, desde la temperatura, hasta el ruido, la luz, etc. A través de estos estímulos y de los que le llegan del propio cuerpo, el niño va construyendo su esquema corporal, que le permite distinguir entre su propio cuerpo y lo que es exterior al mismo. Mediante las caricias de la madre, el niño aprende a conocer paulatinamente las distintas partes de su cuerpo.
Una parte fundamental de estos estímulos que el niño necesita para crecer vienen procurados por el acto de la alimentación. Alimentarse, para un niño, no es únicamente calmar la sensación displacentera que produce el hambre; es también una manera de establecer contacto físico con la madre, es oler, gustar, explorar con la vista y con las manos el cuerpo de la madre. De ahí la importancia que tiene como acto cotidiano que rebasa lo meramente fisiológico.
