Clases de Matronatación
Mamá y papá: los primeros maestros
La conducta de los padres es importantísima en el desenvolvimiento de las clases de Matronatación. Con la presencia de los profesores y recibiendo de éstos propuestas y explicaciones, mamá y papá serán los verdaderos maestros de sus hijos.
Muchas veces se acercan a las clases padres miedosos que no desean que sus chicos sientan temor en el agua, que es lo que habitualmente les pasa a ellos, como consecuencia de experiencias infantiles negativas. En estos casos, son sus propios hijos los que les enseñarán a disfrutar en la pileta sin miedos.
En los tiempos que se viven, por razones de trabajo u otras obligaciones, en muchos hogares han quedado atrás las formas tradicionales con que los padres jugaban con sus hijos. La simple alegría de tirarse al piso para retozar con ellos o llevarlos subidos a los hombros representan algo más que un ejercicio de ternura: son estos juegos corporales y afectivos los que despiertan la inteligencia infantil, además de tejer estrechos lazos de amor familiar.
Como resultado del escaso tiempo y de oportunidades cada vez menores para jugar en casa, algunos padres han perdido esa habilidad espontánea para entretener y divertir a los hijos sin otros recursos que la imaginación y los deseos de jugar.
Sin embargo, éste es un conocimiento que se conserva y en las clases de Matronatación es fácil reavivar ese espíritu dormido con los estímulos adecuados para el aprendizaje. La simpatía de mamá y papá, sus voces al cantar, sus aplausos y la sonrisa que da coraje, jamás serán reemplazados por ningún profesor. Algunos papis, por desconocimiento de las capacidades infantiles de cada edad, a veces, se muestran ansiosos o apurados o les plantean a sus hijos juegos o habilidades que les exigen un esfuerzo psicológico o físico inoportuno.
La función de los profesores es explicar que ningún chico debe ser presionado para realizar actividades a las que
no responda por placer y alegría. También en este aspecto la naturaleza es tan sabia que los chicos rechazan aquellas indicaciones o propuestas que no se sienten capaces de abordar.
El triunfo de los niños al lograr las habilidades acuáticas, llena de placer a los padres en tanto, para los pequeños, significa un importante paso en la construcción de una personalidad sana y equilibrada.


