
Cuerpos extraños
Generalidades
La entrada de cuerpos extraños en los orificios naturales del cuerpo (oído externo, fosas nasales, boca) es un accidente muy frecuente en los niños. Ello es debido a sus juegos habituales con objetos pequeños y a su tendencia natural a introducirlos en su propio cuerpo a causa de la curiosidad infantil.
En este apartado se incluye también el tratamiento de los cuerpos extraños en el ojo, entendiendo por ello a los objetos que permanecen en las estructuras externas del globo ocular (esclerótica, córnea, párpados).
Los cuerpos extraños en la laringe y la tráquea se estudiarán en el apartado correspondiente a los accidentes producidos por asfixia.

Una primera regla de oro es que no podemos esperar del niño algo para lo que aún no está preparado, o que va contra las características de la etapa que está atravesando. Seguramente a ninguno de nosotros se le ocurriría esperar que un bebé de tres meses hable. Sabemos que no lo puede hacer por que no llegó al nivel de desarrollo suficiente. Con otros tipos de conducta los padres no somos tan racionales, y a veces exigimos de nuestros niños conductas que no están prontos para emitir. No podemos esperar que un lactante adquiera el control esfinteriano porque es verano o porque estamos de vacaciones sino cuando esté fisiológica y cognitivamente maduro para hacerlo. De la misma manera, sería poco realista esperar que un pre-escolar no fuera para nada agresivo, o que un adolescente tuviera una adhesión irrestricta a nuestro estilo de pensar y hacer. Es decir entonces que es necesario conocer las características de la etapa en que está nuestro hijo para poder entender mejor el significado de su comportamiento, y poder tener expectativas realistas.