Pañales biodegradables
Es posible que no pase mucho tiempo antes de que aparezcan en el mercado pañales biodegradables de usar y tirar. Porque, sin duda, los fabricantes son conscientes de la gran cantidad de basura que genera este producto y de la difícil eliminación del material plástico que contienen. La alternativa “verde” son los pañales de tela de toda la vida. Para padres ecologistas acaban de aparecer en Europa unos de fibras naturales: algodón, lana y seda, elaborados sin ningún tratamiento químico. Los padres que se inclinen por esta opción, tendrán que saber cómo ponerlos correctamente.
Después de levantarlas piernas del bebé, sujetándolas por los tobillos, se desliza el pañal por debajo. Se sube la parte central y se sostiene firmemente.
Hay que plegar uno de sus extremos en su cintura y tensar bien el pañal, para que no quede excesivamente holgado y se caiga. Se hace lo mismo con la otra esquina.
Se prenden todas las capas con un alfiler de gancho, metiendo las manos entre el pañal y el abdomen del pequeño. Se puede poner una bombachita de plástico.

