Ahogo
Conducta a seguir
Nunca se debe intentar extraer el cuerpo que se ha impactado en las vías respiratorias mediante procedimientos manuales: lo único que se logrará es introducirlo aún más profundamente.
Para que el cuerpo en cuestión sea expulsado es conveniente colocar al niño sobre su vientre, con la cabeza péndula a fin de que el objeto se mueva hacia el exterior por acción de la gravedad, unida a los esfuerzos musculares (tos) que naturalmente realizará el pequeño.
Con el objeto de favorecer esta reacción, se darán tres golpes seguidos con la palma de la mano, en la zona comprendida entre los dos omóplatos. Si la obstrucción no se resolviera, será necesario recurrir a la asistencia médica urgente, al tiempo que se comenzará la respiración artificial.
Es un signo muy grave el hecho de que el niño atragantado disminuya su frecuencia respiratoria y de que adquiera un tinte violáceo en su tez. Esto es una manifestación del fenómeno conocido como cianosis, que traduce un déficit marcado en la oxigenación de la sangre.


