El bebé nadador
El bebé nadador.
• Ama el agua.
• Adquiere rápidamente una motricidad ajustada a los requerimientos del medio ambiente.
• Despliega su capacidad inteligente, favorecido por una estimulación graduada a sus posibilidades.
• Forma una hermosa musculatura que le permite equilibrarse cada vez mejor armonizando su postura.
• Aprende a gastar las energías útilmente a través del juego.
• Entra suavemente en la vida social.
• Se disciplina de la forma natural, gobernando los impulsos propios de la infancia, sin presión.
• Disfruta del agua y aprende por experiencia las normas de seguridad que le permiten alejar la posibilidad de accidente.
• Amplíala capacidad de su sistema respiratorio y la regulación adecuada a su circulación sanguínea.
• Gratifica a sus padres con los crecientes logros que con ellos comparte.
• Aprende formas de comunicación cada vez más maduras desplegando todas las dimensiones de su personalidad.
